En aquel tiempo, dijo Jesús a la muchedumbre:
-«¿Se trae el candil para meterlo debajo del celemín o debajo de la cama, o para ponerlo en el candelero? Si se esconde algo, es para que se descubra; si algo se hace a ocultas, es para que salga a la luz.
El que tenga oídos para oír, que oiga.»
Les dijo también:
-«Atención a lo que estáis oyendo: la medida que uséis la usarán con vosotros, y con creces.
Porque al que tiene se le dará.
Mc 4, 21-25

Bien es cierto que el envio y entrega del Hijo Predilecto nos ha sido revelado, no quedo escondido nada que debiera ser sacado a la luz. Hemos conocido la Verdad, y en consecuencia no podemos hacer oidos sordos.
ResponderEliminarEl evangelio de hoy es para mi una leccion corta, pero directa y de extensa aplicacion, es decir, veo como Dios me pide que no me calle esa verdad, que sea celemin en el mundo, que irradie su fulgor en mis ambientes, y ademas, he de hacerlo bien. Transmitir la Verdad con todo el Amor de Dios, con toda la caridad cristiana, como el mismo Jesus lo hizo.
Todo el Amor que yo ponga es esta mision, sera la medida con la sere amado. Esto es dificil de aceptar, pues creo que necesito ser mas amado de lo que soy capaz de amar, pero en eso estais los demas, rezad por mi!!!
Yo lo hago por vosotros!
¿Mas claro imposible,no?
ResponderEliminarEl que tenga oídos que oiga, dice Jesús... y más de una vez!
Esta lectura me recuerda que Dios nos invita, y no solo nos invita, si no que también nos pide que seamos luz para los demás... luz para iluminar los lugares llenos de sombras como decía el padre Cristobal en la homilía del último domingo. Llevar a Jesús en nuestro corazón, su amor en nuestra mirada y en nuestras palabras... su bendición en nuestras manos.. para repartirla al prójimo.
A mi personalmente me cuesta mucho, sobre todo en ambientes ateos no esconder el candil... no alumbrar al hermano que tengo a mi lado... muchas veces por miedo del "que dirán" "que pensarán"
Concédeme Señor ser valiente, y ser fiel en lo poco. Amén